Valeria Mendoza, donde los libros infantiles se convierten en herramientas emocionales.

¿Cómo acompañar a tu hijo cuando está triste (sin minimizar sus emociones)?

Frases como «no llores», «eso no es para tanto» o «ya se te va a pasar» suelen salirnos casi sin pensarlo. Creemos que estamos ayudando, pero en realidad podemos estar enseñando a nuestros hijos a desconectarse de lo que sienten.

Muchos de nosotros crecimos escuchando esas frases, y sin querer, las repetimos. Me he encontrado haciéndolo muchas veces, pero también me doy cuenta. Y creo que ahí está lo más valioso: en notar, en parar, en decir «eso no fue lo mejor que pude hacer». Así como le enseño a sentir, también le enseño a reparar: le pido perdón a Santi, reconozco que no fue mi mejor decisión, y le explico que sigo aprendiendo también.

Acompañar la tristeza no significa resolverla, ni hacerla desaparecer. Significa estar presentes sin juicio, con amor, con paciencia. Es decirle: «entiendo que esto te duele» y quedarnos allí, aunque no tengamos todas las respuestas.

¿Qué significa acompañar sin minimizar?

  • Validar su emoción, aunque no la comprendamos del todo.
  • Evitar restarle importancia: si para él es grande, es grande.
  • Nombrar lo que vemos: «Veo que esto te pone muy triste.»
  • Abrazar sin palabras si es lo que necesita.

Con Santi he aprendido que acompañar también es guardar silencio y solo ofrecer mi presencia. A veces no necesita un consejo ni una historia similar, solo saber que no está solo en lo que siente.

Acompañar la tristeza es un regalo: les enseña que sus emociones importan y que no hay que esconderlas para ser amados.

Carrito de compra
Scroll to Top